Llegar a lucir un torso definido, signado por los músculos marcados, es un objetivo propuesto por muchos. Siendo una de las zonas del cuerpo que en los hombres se advierten primero, es también conveniente entrenarla más allá de los deseos estéticos: poseer una parte alta trabajada es mucho más que lucir un abdomen, pectorales y hombros sexy y tonificados.

Por ejemplo, fortalecer los músculos de la base de la columna -formados por el recto del abdomen, transverso y oblicuos, y están situados alrededor del tronco y la pelvis- proporciona estabilidad para la columna vertebral, contribuyendo al equilibrio y la postura.

Orientado a quienes están en esa búsqueda, el profesor de educación física y personal trainer Francisco Ozores elaboró para Infobae una rutina óptima de solo cinco ejercicios para centrar los esfuerzos y desarrollar por completo un área compleja.

1. Vuelo lateral a un brazo inclinado: las elevaciones laterales son un buen ejercicio para desarrollar gran parte del deltoides. También se involucran los trapecios. Es importante para evitar lesiones la disciplina para cumplir de manera correcta la práctica y no caer en errores frecuentes, como extender el brazo por completo, utilizar demasiado peso o subir los brazos por encima de la cabeza.

2. Press inclinado con mancuerna: la posición es con los pies apoyados por el suelo, y las caderas, los hombros y la cabeza alineados y en contacto con el banco. Diseñado para trabajar los músculos pectorales, un pecho amplio y completo ayuda a definir el torso y fija el listón de la simetría.

3. Press a un brazo: es una variante de complejidad, que implica músculos de gran parte del cuerpo, como el cuádriceps, abdominales y, fundamentalmente, focaliza la tarea en los deltoides. "El trabajo aislado y con mancuerna generará un trabajo completo y equilibrado para lo deltoides", acotó el especialista.

4. Polea al pecho: "Este ejercicio es ideal para el desarrollo de los dorsales, específicamente el dorsal ancho", señaló Ozores. También se involucra el redondo mayor. Con un agarre estrecho, los esfuerzos recaen sobre todo los dorsales inferiores, mientras que para los dorsales superiores se debe separar más las manos entre sí al tomar la barra. De manera secundaria, influye en los trapecios y del bíceps braquial así como del braquial anterior que permiten el movimiento del peso con los brazos.

5. Remo bajo abierto: manteniendo el pecho adelante, los hombros abajo y la espalda arqueada y dirigiendo la barra hacia la cintura con un agarre abierto entrará en juego la parte del dorsal ancho, un músculo grande que aguantará mejor el empuje. También se trabaja el redondo mayor, deltoides, trapecio y romboides.

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