En plena acción. Simeone despliega todos sus recursos para reclamar ante el árbitro. (Reuters)
En plena acción. Simeone despliega todos sus recursos para reclamar ante el árbitro. (Reuters)

Diego Pablo Simeone siempre tuvo como característica principal su enorme personalidad. Arrollador, optimista, ganador. Parece que nada lo vence, que nadie lo arrodilla. El 28 de abril cumplió 48 años, hace 31 que es profesional.

Desde joven se codeó con el éxito. En las selecciones juveniles y en la mayor mostró ser solidario para marcar y agresivo para jugar. Nunca se guardó nada. En cada partido dejaba todo. Ya en sus comienzos dejaba huella. El 13 de septiembre de 1987 debutó en Vélez. Allí, a pesar de juventud y de su puesto en la cancha, hizo 15 goles.

A los 20 años de edad fue transferido al Pisa de Italia, donde jugó 2 temporadas en buen nivel. Al año siguiente, en la selección mayor, fue una de las figuras de aquel equipo que ganó la Copa América de Chile. En 1992 pasó al Sevilla de Bilardo y Maradona. En el 93 volvió a festejar con el seleccionado que dio la vuelta en Ecuador (último título para nuestro equipo).

Una imagen repetida: el Cholo festeja con sus jugadores, tras ganar la Liga. (AP)
Una imagen repetida: el Cholo festeja con sus jugadores, tras ganar la Liga. (AP)

En el 94 llegó al lugar que luego se convertiría en su segunda casa, Atlético de Madrid. Allí en la temporada 95/96 fue pieza clave para ganar la liga y la Copa del Rey. En el 97 volvió a Italia para jugar en Inter, donde festejó la Copa UEFA. Tres años después lo compra la Lazio, allí gana la liga, la Copa Italia, la Supercopa de Italia y la Supercopa Europea.

En 2003 decide terminar su carrera jugando en los 2 clubes que más quiere, Atlético y en 2006 se retira en Racing. Además, con el seleccionado ganó la Copa Artemio Franchi, La Kirim y La Rey Fahd. Esta carrera como futbolista, parecía insuperable, pero no, la de entrenador es mejor.

En Estudiantes de La Plata ganó el torneo del 2006 en aquella recordada final ante Boca. En River sale campeón de la liga y el Catania consigue salvarlo del descenso. Pero, sin dudas, lo mejor lo cosechó en Atlético de Madrid. El equipo colchonero desde 1955 al 2012 (57 años) se clasificó 8 veces a la Champions. En la era Simeone, 2012 al 2018 (6 años), se clasificó 6 veces. Atlético estuvo 14 años sin ganar el clásico de la ciudad. Desde que él llegó lo ganó 9 veces, lo venció en 2 finales y lo derrotó en todas las competencias posibles.

Cuando arribó al club, el equipo peleaba por no descender, hoy es campeón. Recién había quedado eliminado con Albacete (segunda división), hoy dio la vuelta ante el Real. Había preocupación por las deudas, unos 200 millones, hoy es de los más poderosos. Tenía un patrocinador de 100 millones, hoy de 400. Tenía un estadio vetusto, hoy el Wanda es de los más modernos. Tenía un plantel de los más humildes, hoy de los más cotizados. A tal punto que por primera vez en la historia ha superado al Real Madrid.

En el año 2014 la plantilla del Atlético estaba valuada en 289 millones de euros, la del Real en 520. Casi el doble. En 2006, en la final de Milán,se decía que el Atlético ya tenía un plantel de 352 euros y el Real de 761. Pero en el último año, por buenas elecciones y por el trabajo del entrenador se dio vuelta la historia. Atlético tiene un equipo de 858 millones y el Real de 776.

En España dio la vuelta olímpica en el Camp Nou ante Barcelona, venció en dos finales a su clásico, derrotó en otro partido decisivo al Bilbao de Marcelo Bielsa y repitió ante Chelsea y Olimpique de Marsella. Sin dudas se convirtió en un Dios, todopoderoso, lo aman, les cambió la mentalidad. Modificó el presente y les aseguró el futuro. Van 7 títulos en 7 años. Hoy hay otra masa societaria, otro poder económico. Del ranking 24 de UEFA pasó a 2 del mundo, potenció todo, indiscutible, reconocido, multipremiado. Cholo, El Único.