Pablo Punyed, futbolista salvadoreño del KR de Reikiavik
Pablo Punyed, futbolista salvadoreño del KR de Reikiavik

Reikiavik. Enviado Especial.

En la liga islandesa juegan españoles, escandinavos, británicos, algunos africanos…pero, extrañamente, han llegado hasta aquí poquísimos latinoamericanos. El decano de todos ellos es Pablo Punyed, un mediocampista zurdo salvadoreño que lleva siete años en este país y ya pasó por cinco equipos.

Punyed no encuadra en el prototipo de jugador latinoamericano. A los 10 años dejó San Salvador para instalarse con su familia en Miami, donde su padre trabaja como ingeniero. Se formó como jugador de soccer en su escuela y luego en la Universidad Saint John's de Nueva York, donde se graduó en literatura inglesa, aprendió francés y alemán. Pero su sueño tenía forma de balón de fútbol.

Apenas terminó sus estudios, surgió una posibilidad de probarse en el Kansas City de la Major Soccer League, pero una compañera islandesa lo tentó con una propuesta insólita: "¿Por qué no te vienes a pasear a Islandia y te pruebas en mi club?". Era el año 2011. A Pablo le sedujo la idea. Unos meses más tarde, firmaba su primer contrato con el Fjolnir, de la segunda división de Islandia.

Punyed es un mediocampista zurdo y juega con la camiseta 16 de su ídolo, Pablo Aimar.
Punyed es un mediocampista zurdo y juega con la camiseta 16 de su ídolo, Pablo Aimar.

Enseguida se sintió a gusto. Pasó al Fylkir de la primera división y de allí al Stjarnan, donde estuvo dos años en los que salió campeón de la Liga y de la Copa. Eso le abrió la puertas de la Europa League. Punyed tiene un recuerdo imborrable de los duelos frente al Inter de Milán de Kovacich, Icardi y Zanetti, a pesar de las goleadas que recibió su equipo.

Asentado, aprendió el intrincado idioma islándes y se casó con Rúna Stefánsdóttir, aquella compañera de clase de Nueva York que lo había entusiasmado con probarse en Islandia.

El salvadoreño saltó al IBV, de la isla de Heimaey, donde recomendó a otro compatriota que había jugado con él en Estados Unidos, el portero Derby Carrillo. Y también a su hermano, Renato Punyed. Así, ¡tres salvadoreños fueron parte del equipo del IBV que se quedó con la copa de Islandia 2017!

Pablo Punyed junto a su hermano, Renato, cuando jugaron juntos en el IBV
Pablo Punyed junto a su hermano, Renato, cuando jugaron juntos en el IBV

Sus nombres comenzaron a sonar en su país y tanto Pablo como Derby fueron convocados a la selección de El Salvador, con la que jugaron las eliminatorias e inolvidables amistosos contra Argentina y Colombia en Estados Unidos.

Los hermanos Punyed y Derby Carrillo, con la Copa de Islandia que obtuvieron con el IBV y la bandera de El Salvador
Los hermanos Punyed y Derby Carrillo, con la Copa de Islandia que obtuvieron con el IBV y la bandera de El Salvador

Este año, Punyed fue contratado por el KR de Reikjavik, el "Real Madrid de Islandia", como él lo llama, el equipo más antiguo y con más títulos de liga. Allí eligió la camiseta 16, la que llevaba uno de sus ídolos, Pablo Aimar, en la selección argentina.

"El fútbol islandés es parecido al inglés: directo, de alta presión y físico", le explica a Infobae en un café céntrico de Reikiavik. "La liga ha evolucionado mucho desde que llegué. Ahora hay muchísimos jugadores con buena técnica. Fue fundamental la inversión en estadios cubiertos y también el acceso de los chicos a ver partidos de las grandes ligas del mundo por TV e internet", comenta, y agrega una comparacion con el fútbol latinoamericano: "La organización, el desarrollo de las divisiones juveniles y la seguridad son mejores aquí, pero claro que el talento que existe en países como Brasil y Argentina no se encuentra".

Punyed junto a su esposa islandesa, Rúna Stefánsdóttir
Punyed junto a su esposa islandesa, Rúna Stefánsdóttir

La Premier islandesa todavía es semiprofesional. Un juvenil que firma su primer contrato gana unos 2 mil euros libres de impuestos. Mientras que el profesional mejor pago puede llegar a los 20 mil. La gran mayoría de los jugadores recibe de su club una vivienda modesta y un automóvil y un salario que no llega a los 10 mil euros. Pero como los entrenamientos suelen ser de tres horas por la tarde, muchos jugadores se dedican a otras actividades y montan su propios negocios durante el resto del día. El portero del KR es dueño de la mejor pizzería de Reikiavik. Otro jugador es gerente de una compañía de seguros.

Punyed es feliz aquí y está totalmente integrado a la sociedad islandesa, pero a los 28 años está abierto a mudarse si recibe una propuesta para progresar en su carrera. "Con mi esposa ya conversamos que nos iríamos a donde sea mientras yo juegue al fútbol. Cuando me retire, ella decidirá donde viviremos", cuenta. Y por supuesto que esta isla del Atlántico Norte podría ser su morada definitiva.

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